Historias:

La Secreta, Ciénaga, Magdalena

Por: María Jimena Neira Niño

La Secreta es una vereda del municipio de Ciénaga, Magdalena, que fue abandonada por su gente debido a una masacre perpetrada por paramilitares en 1998. Treinta años después, sus habitantes le apuestan a la reclamación de tierras y a la exportación de café.

Entre el 12 y 13 de octubre de 1998, un grupo de entre 80 y 100 paramilitares llegaron a las veredas La Secreta, La Unión, Parranda Seca y El Chimborazo, en Ciénaga, con una lista de supuestos colaboradores de la guerrilla. Pertenecían a las Autodefensas del Palmor, al mando de Adán Rojas alias ‘El Negro’ y asesinaron cerca de 20 campesinos.

Esto produjo el desplazamiento de alrededor de 90 familias, es decir, toda la población a excepción de Hortensia Chinchilla, una mujer que por falta de recursos y apoyo se tuvo que quedar con sus hijos en la vereda. Los paras se quedaron en la zona así que las familias solo pudieron enterrar a sus muertos unos días después.

A Ana Mercedes Marín Legarda, de 16 años para ese entonces, le asesinaron a su madre, al esposo de su madre, a un hermano y a un tío. Desde ese momento quedó al cuidado de sus 5 hermanos, uno de 10 años, una de 8 años y unas trillizas de 3 años.

La masacre fue comandada por alias “El Negro”, fundador de las Autodefensas del Palmor, también conocidas como Autodefensas de Los Rojas, en la Sierra Nevada de Santa Marta. La ubicación de La Secreta, en medio de la Sierra Nevada fue estratégica para los actores armados para el escondite y transporte de drogas ilícitas.

Desde los años 70, hubo presencia del Frente José Prudencia Padilla (Frente 19) de las Farc, los frentes Javier Castaño y José Domingo Barrios del Eln y grupos de autodefensas como el de Los Rojas o Los Chamizos, que luego se llamaron Autodefensas Campesinas del Magdalena y La Guajira, al mando de Hernán Giraldo, alias “El Patrón”.

Los enfrentamientos entre estos grupos produjeron el desplazamiento de cerca de 1.010 personas en 1998, según el antiguo Registro Único de Población Desplazada. Según este mismo registro, entre 1997 y 2010, salieron desplazadas alrededor de 28.268 personas del municipio de Ciénaga.

Dos años después de la masacre de La Secreta, Ana Mercedes Marín y sus hermanas y hermano regresaron a su tierra. Sin embargo, en 2006 retornó la mayoría de la población, cuando se desmovilizó el Frente Resistencia Tayrona de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc.

En 2012, las hermanas trillizas Daniela, Dania y Dalia Castillo Legarda junto con la ayuda de su hermana mayor decidieron denunciar su situación de desplazamiento en la Unidad de Restitución de Tierras. Un año después, un juez de restitución produjo la primera sentencia de restitución que favoreció a unas menores de edad, en la cual las convertía en dueñas de 25 hectáreas de terreno que le pertenecían a sus padres. Ese mismo año, se emitieron 26 sentencias más con las cuáles se han devuelto entre 20 y 30 hectáreas a la población de La Secreta.

En 2016, el juez segundo de Restitución de Tierras de Santa Marta dictó una sentencia en la que le ordena al Estado colombiano que proteja el derecho a la restitución de tierras despojadas y abandonadas forzosamente de la comunidad de La Secreta.

Además de su avance en restitución de tierras, campesinos y campesinas de La Secreta crearon en 2014 la Asociación de Agricultores Orgánicos de La Secreta (Agrosec), con la cual están exportando café pergamino a países como Estados Unidos, Bélgica y Australia.