A finales de los 90, Carlos y Vicente Castaño decidieron crear un bloque paramilitar que golpeara las finanzas del Comando Central del Eln y de las Farc que provenían de los cultivos ilícitos sembrados en el Catatumbo, en la frontera con Venezuela, para así arrebatarles el negocio de la droga en la región. Para ello reunieron un grupo de cerca de 200 ‘paras’ de Ituango, Córdoba y Urabá que fueron entrenados por más de tres meses en Córdoba y Montes de María, los cuales fueron trasportados en camiones de ganado hasta Tibú en mayo de 1999. Desde su llegada este grupo utilizó las masacres para aterrorizar a la población civil. Su desmovilización se dio en diciembre de 2004.

Zonas donde delinquen: 
Norte de Santander, municipios: El Tarra, Hacarí, San Calixto, Teorama, Convención, El Carmen, Tibú, Sardinata, Puerto Santander, El Zulia, Cúcuta, Chinacota, Pamplona y Rangonvalia.
Jefes: 
Salvatore Mancuso