El Nilo

Municipio y departamento: Caloto , Cauca

Vereda y corregimiento: El Palo

Grupo Armado: Paramilitares,

Fecha: 1991-12-16

LISTADO DE VÍCTIMAS

Darío Coicué Fernández (indígena)

Ofelia Tombé Vitonas (indígena)

Carolina Tombé Ñusque (indígena)

Adán Mestizo Rivera (indígena)

Edgar Mestizo Rivera (indígena)

Eleuterio Dicue Calambas (indígena)

Mario Julicue Ul (indígena)

Tiberio Dicué Corpus (indígena)

María Jesús Guetia Pito (indígena)

Floresmiro Dicué Mestizo (indígena)

Mariana Mestizo Corpus (indígena)

Nicolás Consa Hilamo (indígena)

Otoniel Mestizo Dagua (indígena)

Feliciano Otela Ocampo (indígena)

Calixto Chilgüezo Tocona (indígena)

Julio Dagua Quiguanas (indígena)

José Jairo Secué Canas (indígena)

Jesús Albeiro Pilcué Pete (indígena)

Daniel Gugu Pete (indígena)

Domingo Cáliz Soscué (indígena)


**Líderes sociales y población vulnerable: Mostrará las masacresen las que murieron líderes de las comunidades, funcionariospúblicos, profesores, sacerdotes, políticos, indígenas, menores de edad y mujeres en estado de embarazo.

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Archivo fotográfico Revista Semana
Foto por: Archivo fotográfico Revista Semana

El 16 de diciembre de 1991 un grupo de 12 paramilitares, junto a algunos miembros de la Policía Nacional de Santander de Quilichao, llegaron a la Hacienda El Nilo, ubicada en el corregimiento El Palo, del municipio de Caloto, Cauca. Esta finca había sido ocupada por indígenas de la etnia Nasa porque consideraban que hacía parte de sus territorios ancestrales. Los indígenas llevaban cuatro años en posesión de más de 500 hectáreas de la hacienda y los nuevos dueños, que recientemente habían comprado los predios, los llamaron para dialogar sobre su presencia en el lugar. 

Los paramilitares asesinaron a 21 indígenas de los 80 que asistieron a la reunión. Según Orlando Villa Zapata, alias ‘Rubén’, ex paramilitar que participó en la masacre, Fidel Castaño planeó el crimen junto a varios terratenientes de la región que lo contactaron para sacar los indígenas de las tierras. Jorge Valencia, entonces propietario de la Hacienda El Nilo, fue cómplice de la formación del  grupo paramilitar. Una vez asesinaron a los indígenas y provocaron su desplazamiento, el grupo se dispersó. Sin embargo, al otro día cinco mil indígenas ocuparon la Hacienda El Nilo y se quedaron permanentemente.

En 1995 el Estado colombiano reconoció su responsabilidad en la matanza y en 1999 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos concluyó que el Estado no había cumplido en la totalidad sus obligaciones, como garantizar derechos de reparación escritos en los acuerdos con los indígenas. Algunos de los presuntos responsables materiales e intelectuales de la masacre no han sido investigados.