Datos principales

Municipio y departamento: Hatonuevo , La Guajira

Vereda y corregimiento: resguardo de Rodeíto-El Pozo

Grupo Armado: Paramilitares,

Fecha: 2001-01-26

LISTADO DE VÍCTIMAS

Lisandro Epiayu
Ildeber Jose De Armas Brito
Margarita Epiayu Uriana
Victor Alfonso Epiayu Uriana
Milton Uriana Epiayu
Roberto Epiayu Uriana
Victor Manuel Epiayu Epiayu
Angelica Epiayu Uriana
Jose Maria Epiayu Uriana
Ramon Francisco Gouriyu Uriana

**Líderes sociales y población vulnerable: Mostrará las masacresen las que murieron líderes de las comunidades, funcionariospúblicos, profesores, sacerdotes, políticos, indígenas, menores de edad y mujeres en estado de embarazo.

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Masacre de Rodeíto-El Pozo

Juan Pablo Gutiérrez - Revista Semana
Foto por: Juan Pablo Gutiérrez - Revista Semana

Actualizado el: Lun, 10/14/2019 - 14:44

 
A las 10 de la mañana del 28 de enero de 2001 un grupo de paramilitares llegaron a una casa en el resguardo del Rodeíto - El Pozo, en el municipio de Hatonuevo, Guajira y dispararon indiscriminadamente contra los indígenas Wayúu que en ese momento estaban en medio de una fiesta. 13 indígenas fueron asesinados, esta se considera la más grande masacre en contra de esta comunidad indígena en la Guajira. 
 
Las víctimas pertenecían a la familia del clan Uriana, pero se cree que los paramilitares buscaban específicamente a Tina Uriana que había hecho varias denuncias sobre el actuar de los paramilitares y narcotraficantes de la zona. Este clan al igual que los Ipuana fueron víctimas de una violencia sistemática desde mediados de la década de los 90 por parte de los paramilitares, otro hecho reconocido fue la masacre de Bahía Portete el 26 de marzo de 2003. Durante estos años se produjo el desplazamiento forzado de cerca de 150 Wayúu pertenecientes a familias estos dos clanes, que fueron despojados de 776 hectáreas.
 

 

En su momento, los medios dijeron que el hecho era el resultado de una disputa familiar, pero los Wayúu lo desmintieron. Las investigaciones de la Fiscalía señalan que la masacre fue ordenada por Rafael Barros Romero, quien al parecer financiaba a grupos paramilitares en la zona, y tenía una disputa con el clan Uriana e Ipuana.