El informe del Centro de Memoria Histórica sobre el conflicto en Colombia registró 158 masacres cometidas por miembros de la fuerza pública desde mediados del siglo XX. La mayoría de estos crímenes se cometieron desde los años ochenta en contra de líderes de izquierda o simplemente contra civiles que no tenían nada que ver con el conflicto pero que fueron presentados como delincuentes para mostrar resultados.
Las masacres de líderes de izquierda, realizadas en su mayoría conjuntamente con grupos paramilitares, terminaron por exterminar organizaciones sociales campesinas y movimientos políticos como la Unión Patriótica en el Magdalena Medio, Antioquia y los Llanos Orientales.
Desde principio de los noventa comenzaron a aparecer los llamados ‘falsos positivos’, masacres de civiles para luego hacerlos pasar como guerrilleros muertos en combate, para obtener beneficios como permisos para descansar o asensos.
Desde mediados de los ochenta miembros de la fuerza púbica han cometido varias masacres contra civiles en diferentes circunstancias.